La prisión preventiva ha dado lugar a algunas de las discusiones más controversiales dentro del derecho, tanto nacional como internacional. Es que la naturaleza de la aplicación de esta medida considerada cautelar choca en algunos casos con derechos constitucionales de las personas y contradice, en teoría, a algunos principios básicos del derecho penal en virtud de garantizar la correcta prosecución de los procesos judiciales. Antes de profundizar en estos aspectos sería conveniente aclarar la pregunta principal por la que seguramente llegaste a leernos: 

¿Qué es prisión preventiva?

La prisión preventiva es una medida cautelar que el órgano judicial aplica cuando considera que una persona acusada de un delito puede entorpecer el proceso de investigación criminal o escapar de una potencial condena que implique su arresto. El encarcelamiento preventivo es un recurso que debe utilizarse de última instancia y a pedido de parte, es decir, del fiscal que realiza la acusación o de la querella que representa a la víctima. 

Además, las pruebas presentadas deben ser contundentes para respaldar la decisión de dictar prisión preventiva a una persona acusada de un delito, ya que, en concreto, se está encarcelando a una persona sin condena firme. Esta es una de las razones por las cuales es extremadamente importante contar con el asesoramiento de abogados penalistas especialistas de verse implicado en uno de estos casos.

Tiempo de prisión preventiva

La duración de la prisión preventiva dependerá de cuánto se prolongue la subsistencia de los motivos que llevaron a implementarla. Asegurarse de que la persona acusada asista a cada instancia del proceso que requiera su presencia, evitar que siga cometiendo actos delictivos y procurar que no pueda dañar a la víctima o sus bienes jurídicos son algunos de estos motivos. Sin embargo, existen algunas excepciones: por ejemplo, si el acusado ha sido encarcelado preventivamente para evitar la destrucción, obstrucción o alteración de pruebas relevantes en la investigación de los hechos, el tiempo de prisión preventiva no podría exceder los seis meses.

En síntesis, la prisión preventiva es el encarcelamiento provisorio de una persona acusada de un delito en investigación con el fin de resguardar a las víctimas y reprimir la peligrosidad procesal que su libertad representa.

Críticas a la Prisión Preventiva en Argentina

La prisión preventiva se presenta como un recurso judicial que procura resguardar al procedimiento penal del entorpecimiento que pudiera ser ocasionado por un posible accionar delictivo de la persona acusada. Sin embargo, la realidad indica que en muchos casos esta medida se aplica de forma arbitraria e innecesaria.

Una de las mayores críticas hechas al sistema judicial penal argentino surge del error de utilizar la prisión preventiva como una forma de mostrar acción frente al delito, cuando en realidad se abusa de un recurso procesal a costa de la libertad de personas acusadas sin pruebas suficientes. La gravedad de estos casos se agrava si pensamos en las consecuencias irreversibles que puede ocasionar un tiempo en la cárcel para una persona inocente.

¿Conocés a alguien en una situación parecida? 

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